domingo, 5 de mayo de 2013

Una flor, un foulard y una paleta

Recibí una rosa de regalo tan divina y sofisticada por su color que parece salida de un bosque élfico.
Nunca había visto una rosa azul. Pensé que a la tierra de cultivo le agregarían elementos de hierro para que el óxido le diera este tono azul increíble, pero alguien me pinchó el globo diciéndome que las tiñen.
De todas formas, creo que un buen teñido ya es un arte en sí mismo, así que seguí feliz con mi rosa fantástica de cuento de hadas. Y con el propósito de sacarle una linda foto.
Se me ocurrió que el estampado de alguno de mis foulards sería un recurso interesante para resaltar el azul shocking de mi flor, y me fui directo al canasto que me inventé como contenedor de estos accesorios. (Uno de mis inventos doble función...siempre a mano y fuera del alcance de Donato. En realidad triple, porque además, una gran cesta natural llena de estas sedas, que nos encantan a todas, siempre es muy decorativa).
Entre disparo y disparo, descubrí que el azul vibrante se ve maravilloso con el chartreuse. Ese amarillo apagado, casi sucio, a mitad de camino entre el amarillo limón sin saturación y el matiz verdoso tan divino que lo caracteriza.
Flechazo total con la paleta de colores que me mostraba el visor de la cámara. Paleta de colores que además me resulta familiar (alguna vez utilicé colores parecidos en Papersome). El chartreuse no es un color que pase desapercibido en alguien como yo, con una predilección tan marcada por los matices tenues e inusuales. Si hay papeles de colores raros volando por ahí, seguro los tomo al vuelo y van a parar a mis carpetas. Más adelante serán parte de un cuaderno, un regalo o contarán una historia chiquita como esta.
Es sorprendente cómo un solo elemento puede disparar un proceso creativo. En este caso un color que lleva a una paleta y que sirve de inspiración para mil posibilidades en el lenguaje visual de cada uno.
Y a ti ¿cómo te sorprende la inspiración? ¿Con qué recursos la despliegas? ¿Qué te cautiva y en qué área? Me encantaría conocer alguna de tus historias, grande o chiquita como esta divina flor azul.


4 comentarios:

Origamizate dijo...

Patri, tienes una capacidad visual narrativa que me resulta admirable!,fotografiar el color en su estado puro no es cosa sencilla.
Sin duda que el mejor momento para que nos sorprenda la inspiración es trabajando/jungando, atreviéndonos a probar y permitiendo que el azar ocupe un lugar. Pero cuando las ideas llegan en sitaciones o lugar donde mis papeles no se encuentran a mano tengo mi taccuino salvador donde dejarlas plasmadas.
Te dejo un beso enorme, buena semana!
Dani.

silvia zappia dijo...

al azul lo inventaron los poetas.

y los disparadores de la inspiración son...tantos, muchos...el color azul es para mí uno de ellos.

besitos*

Papersome dijo...

Dani, qué divino tu mensaje!
Yo sigo teniendo intacta mi estrellita de abril, Impecable, sin polvo ni arrugas. ¡Y la adoro!
Es así tal cual, la inspiración crece trabajando pero el azar muchas veces te marca el rumbo. No tenía ni idea que iba a pasar un rato de mi fin de semana entusiasmadísma con estos colores que descubrí a través del visor. Ojalá tuviera más tiempo para seguir investigando!
Un beso enorme! Y buena semana para ti también!

Papersome dijo...

Silvia,
claro que entiendo que te encante el azul! Formás parte de esa sociedad.
Los disparadores son infinitos, felizmente. Ni siquiera hay que estar alerta. Irrumpen, de acuerdo a las pasiones.
Un beso grande para vos también!